- Hablar sobre proyectos posibles en conjunto.
- Hablar sobre la sexualidad que están teniendo y formas de mejorarla.
- Respeto y protección mutuo. Por naturaleza el hombre como especie genérica necesita protección y respeto. Por ello, debe existir un compromiso tácito de que ambas partes cumplan con estas dos condiciones. Ninguna relación sana y duradera puede basar sus cimientos en la falta de respeto y protección.
- Respetar el espacio propio. Si bien dos personas elijen compartir sus vidas, cada uno es un ser individual e independiente y que necesitan un espacio propio, el cual debe ser respetado. Si permites que tu pareja crezca como persona, estará mejor contigo y la relación se reforzará.
- Escuchar y comprender. Escuchar y comprender es fundamental para cualquier relación y más aún si se trata de una relación de pareja. Si intentas ponerte en el lugar del otro, tu pareja se sentirá cómoda para hablar y mejorará la comunicación, requisito indispensable para construir una pareja duradera.
- Saber pedir perdón y saber perdonar. Si partimos de la premisa que nadie es perfecto, y que todos cometemos errores, no sólo debes saber perdonar, sino reconocer cuando te equivocas. Cuando dejas de lado el orgullo, la comunicación mejora y la relación se profundiza. Ojo, es importante establecer previamente los límites que establezcan qué se perdona y qué no.
- Establecer un compromiso con reglas claras. Cada una de las partes de la pareja tiene su propia historia, su propia familia y sus propias historias. Al juntarse ambas personas, todo lo demás se ensambla. Pero es necesario que ambos acuerden un mismo compromiso, para que ninguno de los dos salga herido.
- Hablar sobre las cosas que más molestan del otro.
- Saber qué cosas son las que más le agradan al otro.
- Conocer qué aspectos personales o actitudes de cada uno le atrae o le genera más rechazo al otro.
- Preguntarse qué cosas habría que mejorar en la pareja para estar mejor.
- Aclarar malentendidos, es decir, todos aquellos temas que no hayan quedado claros para alguno, reformularlos y conversarlos nuevament
- Respeto y protección mutuo. Por naturaleza el hombre como especie genérica necesita protección y respeto. Por ello, debe existir un compromiso tácito de que ambas partes cumplan con estas dos condiciones. Ninguna relación sana y duradera puede basar sus cimientos en la falta de respeto y protección.
- Respetar el espacio propio. Si bien dos personas elijen compartir sus vidas, cada uno es un ser individual e independiente y que necesitan un espacio propio, el cual debe ser respetado. Si permites que tu pareja crezca como persona, estará mejor contigo y la relación se reforzará.
- Escuchar y comprender. Escuchar y comprender es fundamental para cualquier relación y más aún si se trata de una relación de pareja. Si intentas ponerte en el lugar del otro, tu pareja se sentirá cómoda para hablar y mejorará la comunicación, requisito indispensable para construir una pareja duradera.
- Saber pedir perdón y saber perdonar. Si partimos de la premisa que nadie es perfecto, y que todos cometemos errores, no sólo debes saber perdonar, sino reconocer cuando te equivocas. Cuando dejas de lado el orgullo, la comunicación mejora y la relación se profundiza. Ojo, es importante establecer previamente los límites que establezcan qué se perdona y qué no.
- Establecer un compromiso con reglas claras. Cada una de las partes de la pareja tiene su propia historia, su propia familia y sus propias historias. Al juntarse ambas personas, todo lo demás se ensambla. Pero es necesario que ambos acuerden un mismo compromiso, para que ninguno de los dos salga herido.